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De aquellas muñecas estos lodos

11 ago
6 min de lectura

O como los hobbies son la puerta del elitismo


Hoy vario la tónica habitual de lo que venia escribiendo, esta vez no voy hablar de una reseña , si no de un hobbie que me apasionó en hara unos 20 años: las BJDolls.

Y se viene tremendo post:


Pero para hablar de esto habria que remontarse a principios de los 2000 cuando llegaba a España, y al resto del mundo desde Japón, la moda por las BJDoll, unas muñecas carísimas de resina, altamente customizables, que hicieron que se creara toda una comunidad en torno a varios foros y muchas movidas alrededor de ellas.

Y hará unas semanas, el foro internacional de este hobby, DOA, el foro con más usuarios y que más tiempo ha durado, anunció que posiblemente en agosto cerrará sus puertas, dejando atrás y casi dando por finalizado un hobby que habrá durado unos 20 años y que dio cabida a multitud de hilos, conversaciones y dramas sobre estas muñecas.


Pero ¿qué fue de las BJD y cuál fue mi experiencia con ellas?

Pues para ello habrá que contar mis inicios en este hobby.


Era yo una postadolescente algo perdida en el mundo y, como buena friki, me topé con varias fotos de estas muñecas. Pasó el tiempo y cada vez encontraba más y más cosas sobre BJDoll en internet y, como buena coleccionista, friki y amante de la fotografía y de las cosas kawaii, empecé a indagar sobre el tema.

Y así fue como me topé con el primer foro español de BJD, BBS Dreams. Era allá por el 2004.

Por aquel entonces eran productos de coleccionista. Empezaban a llegar a Europa las primeras marcas coreanas que producían estas muñecas. La japonesa Volks no sería hasta muchísimo tiempo después cuando sería algo “más sencillo”, que no barato, conseguir alguno de sus productos. Por el momento, si tenías poco conocimiento y poco dinero, como mucho podías ahorrar para una de estas coreanas. Y quien tenía sobre todo, mucha pasta, podía conseguir mediante intermediarios una de las ansiadas muñecas de Volks.


foto de mi bjdoll. 2005 - Ami, Angel Region
foto de mi bjdoll. 2005 - Ami, Angel Region

Y así fue como empecé una pequeña colección. Poco a poco me hice aproximadamente con dos muñecas de la marca Angel Region (foto), otras dos mucho más pequeñas de distintas marcas coreanas y alguna cabeza suelta de segunda mano.

En este hobby tan de nicho me encontré con gente muy particular. Cada una vivía el hobby como quería, claro está, y faltaría más. En mi caso era algo mucho más creativo. El hecho de poder customizar una muñeca y hacerla como realmente te gustara, y luego poder hacer fotografías con ella, era lo que más me atraía.

Otra gente inventaba personajes, shippeos, romances entre sus muñecos, moldeaban en ellos a su pareja ideal... Y como este es mi blog y lo voy a decir: había aficionados que realmente necesitaban más un psicólogo que un muñeco.


Pero el mundo avanzó, mi economía cayó y también mi estabilidad logística. Me encontraba en unos años de muchos cambios: cambios de piso, de ciudad y en mitad de una crisis económica que, en mi caso, duraría casi una década.

Con eso, con bastante poco espacio y pocas expectativas de poder continuar, y también un poco desgastada de los malos rollos y del elitismo del hobby, fui dejando esta afición algo olvidada en un cajón. Aunque siempre he mantenido un ojo puesto en las fotos de instagram y los productos que me salian en Aliexpress.


No ha sido hasta hace poco, con mi economía ya más saneada y mi vida algo más asentada, y un poco por culpa de la publicidad constante de AliExpress, cuando he vuelto a abrir ese cajón y me he vuelto a aficionar.

Y me he encontrado con muñecas de una calidad aproximadamente similar, pero un 90% más baratas que cualquiera de las que podía comprar en aquella época. Algunas con un estilo más anime, otras más realistas... En fin, muchísimas posibilidades, aunque ahora procedentes sobre todo de marcas más amateur y por lo que he visto no son piratas y no de tantas grandes marcas como antaño, aunque aquí si que he visto bastante productos piratas.


Foto de tienda. molde bjd K3. 2026
Foto de tienda. molde bjd K3. 2026

Para que os hagáis una idea, hoy una muñeca sin pirateos puede costarte poco menos de 40 € con gastos de envío, o unos 70 € si quieres que te la maquillen y compras el fullset con vestido, zapatos, peluca, ojos, etc. Frente a los 400, 1.000 o incluso 2.000 € que podía costarte una en aquella época, dependiendo muchísimo de si era básica, de qué marca fuera o si se trataba de una edición limitada.

Por aquel entonces el SMI estaba en unos 600 €, así que os podéis imaginar hasta qué punto podía llegar a ser elitista este hobby.



Y es precisamente a esto a lo que quería llegar: al Elitismo.

Con la movida del cierre me pregunté qué había sido de todo aquello, de todos esos foros y de toda esa gente que conocí por el camino.

Sé que muchas ya no se dedican al hobby. Trabajo, hijos y, obviamente, mantener activa una afición tan cara durante 20 años sin caer en el hastío es complicado.

Creo que la mayoría las tenemos guardadas o colocadas en alguna estantería, como quien tiene una figura de Lladró, a saber.

Pero es verdad que ahora, con mi edad de señora, veo en retrospectiva que a muchas de estas personas les dejó de interesar esta afición justo en el momento en el que se volvió más mainstream y, sobre todo, más accesible.

He comentado los precios de ahora frente a los de antes. Hoy cualquiera puede hacerse con una BJD, aunque no sea de la marca Volks, que esa sigue siendo carísima, y eso, al parecer, a cierta clase de personas le resta valor a una afición.


foto archivo Volks 2026.
foto archivo Volks 2026.

Y si es así, mi pregunta es: ¿hasta qué punto interesaba realmente el hobby y hasta qué punto lo que interesaba era la exclusividad de sentirse superior por tener un objeto de lujo?

Como si de un bolso de Louis Vuitton se tratase. Realmente no es que ese bolso tenga necesariamente una calidad infinitamente superior a uno de 50 €. Lo que pagas también es la exclusividad de tenerlo. El sentir que posees algo a lo que otras personas no pueden acceder por su situación económica. En definitiva, fue un hobby con un cierto tufo a aporofobia.

Y creo que esto resume bastante bien por qué fue un hobby tan controvertido, con tantos malos rollos y que, en cierta manera, también acabó cayendo en el olvido.

Creo que además es algo extensible a lo que está pasando ahora con las blind boxes o los Funkos, aunque esto, más que un hobby, lo llamaría coleccionismo.

Mientras que a muchos simplemente nos gusta coleccionar... Pero ahora veo también cierto tufillo a elitismo, a ver quién puede tener más o quién consigue la pieza más exclusiva. No porque guste, sino para ser mejor que tú, pobre.


O sea, al final todo se resume también un poco en la aporofobia.

Lejos de ser algo que puedas coleccionar, disfrutar y compartir con otra gente, termina convirtiéndose en otra forma de competir, destacar y demostrar que tienes algo que los demás no pueden tener. Y todo ello, muchas veces, sin apenas disfrutar realmente de lo que coleccionas.

Aunque a fin de cuentas, ¿no es esto también un poco el capitalismo?


Pero volviendo a las BJD, en retrospectiva veo las clases que se crearon dentro del mundo de las muñecas y creo que, inconscientemente, fue una de las cosas que me llevó a separarme de él.

Bueno, eso y que también estaba lleno de aficionados muy trillados.

Yo solo quería muñecas bonitas, experimentar con mi cámara de mierda, intentar hacer buenas fotos y recibir un par de comentarios.

Pero es verdad que siempre sentí, desde mi muñeca barata, que había aficionadas de segunda y tercera clase. Aquellas que no podíamos, o directamente no queríamos, gastarnos 2.000 € en una muñeca y simplemente queríamos disfrutar del hobby con una cámara que tampoco daba mucho de sí y vimos que pese a nuestros esfuerzos nunca tuvimos un cierto reconocimiento dentro de la comunidad.


foto de mi bjdoll. 2005 - Ami, Angel Region
foto de mi bjdoll. 2005 - Ami, Angel Region

He descubierto que ciertas élites se han ido dispersando hacia otros hobbies buscando también ese afán de exclusividad, otros hobbies de nicho, porque tener una BJD ya no te hace exclusiva. Ya no es un vestido de Dior, ahora es un vestido de Primark.

Y realmente da bastante lástima que esa gente marcara tanto un hobby tan chulo como fue el de las BJD.


Creo que, en parte, muchas de las rencillas venían precisamente de ahí: algunas, o muchas, de estas personas nunca quisieron realmente compartir una afición y crear comunidad, sino destacar sobre los demás.

Pero ahora estoy aquí, redescubriendo las bjds, recuperando mis viejas muñecas, restaurándolas y dándoles un nuevo aire gracias a todas las posibilidades, mucho más económicas, que me ha brindado este maravilloso y terrorífico internet del consumismo.


Ahora veo una comunidad mucho más disgregada, basada principalmente en Instagram, pero con apenas interacción entre sus miembros. No sé si esto es más positivo o más negativo, la verdad, pero al menos ya no veo tanta competitividad. O al menos yo no la puedo ver, así que creo que ahora es un buen momento para recuperar esta vieja afición.


Os lo digo: nunca es tarde para empezar una afición. Ni para volver a ella.

 
 
 

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